Amor consciente

No tendríamos que esperar a un día como el de San Valentín para recordarnos que estamos en una relación. Personalmente me encanta darme cuenta de cuánto implican para mí las personas que amo. Es increíble como las damos por sentado: las relaciones, las personas que amamos, como si fueran a estar allí para siempre. 

Con amig@s, novi@s-marid@s ;), familia, siempre nos podemos beneficiar de dar un paso atrás para apreciar todo el amor que hay en nuestra vida y tomarnos algo de tiempo para cultivar estas relaciones. 

Empezar por el amor a uno mism@

Para poder conectar con los demás, primero hay que cuidar a la persona que nos acompaña siempre: nosotr@s. Como Sharon Salzberg nos recuerda, tod@s somos merecedores de amor sólo por el hecho de existir. No hay que hacer nada para ganarlo ni merecerlo: nada extraordinario, nada particular, nada en absoluto, es el derecho radical de todo ser viviente. 

En la meditación de este viernes 1 marzo haremos una meditación que se llama “Abriendo el corazón” para conectar con nuestra parte compasiva. Trabajemos en el amor a nosotr@s mism@s.

Para hacer esta meditación por tu cuenta, puedes seguir los siguientes pasos:

1) Imagina que estás dentro de un círculo de gente que te ama. Siéntate con tus ojos cerrados, respirando normalmente, imaginándote en el medio de un círculo de la gente más capaz de dar amor que hayas conocido jamás. Puede ayudarte pensar en personas que han sido muy cuidador@s y empoderador@s contigo. Recibe el amor de los que te aman. Experimenta cómo recibes esa energía de cuidado, atención, cariño y la consideración de todos estos seres en tu círculo de amor. 

2)Envíate el amor a ti mismo al darte este mensaje: Que pueda estar a salvo, Que pueda ser feliz, Que pueda estar sano. Que pueda vivir con comodidad en el corazón.

3) Observa cómo te sientes cuando recibes amor. Cualquiera que sea la emoción que surja, simplemente dejas que te bañen. Y repítete a ti mismo: Que yo esté a salvo, Que sea feliz, Que sea saludable. Que pueda vivir con comodidad en el corazón.

4) Ábrete a recibir amor. Imagina que tu piel es porosa y que entra esta energía cálida y amorosa. No hay nada especial que debas hacer o ser para merecer este tipo de cuidado amoroso. Es simplemente porque tú existes.

5) Envía atención amorosa a las personas en tu círculo. Puedes permitir que esa cualidad de bondad amorosa, compasión y cuidado que sientes hacia ti fluya directamente hacia el círculo y luego hacia todos los seres en todas partes, para que lo que recibas se transforme en dar. Que todos estemos seguros, Que todos seamos felices, Que todos estemos sanos. Que todos vivamos con comodidad en el corazón.

 

Usar la rabia como una herramienta de Mindfulness

Todos tenemos días donde realmente las cosas nos sacan de quicio: un conductor imprudente, las rabietas de los niños, un marido que no acompaña, el jefe que demanda sin supervisar, injusticias que vemos en la calle y el sinsentido de nuestra situación política en Cataluña, sólo por mencionar algunos.

En lugar de dejarnos arrastrar por la rabia, la frustración y la ira, podemos apostar por otra manera de responder con mindfulness para que no se nos arruine el resto del día. La próxima vez que te sientas a punto de perder los estribos, puedes probar alguna de estas formas para estar en el presente.

Contrarrestar la tensión en tu cuerpo: las respiraciones profundas e intencionadas funcionan para calmar los sensaciones que el estrés causa en el cuerpo. Tomar una respiración profunda para relajarse en sí mismo no es algo nuevo. Muchas personas toman algunas respiraciones profundas cuando se sienten abrumadas por el estrés, y la frase “solo respira” o “just breath” aparece camisetas, centros de yoga y anuncios de lo que sea.

La respiración profunda, también llamada respiración abdominal o diafragmática, forma parte de muchas terapias y técnicas de control de estrés o relajación. Sin embargo, hay un problema fundamental con las técnicas de modificación de la respiración. La mayoría de las personas no está completamente consciente de la capacidad de sus pulmones ni tiene una afinada consciencia corporal. En consecuencia, no inhalan ni exhalan por completo.

Cuando empezamos a hacer ejercicios con nuestra forma de respirar podemos descubrir cosas asombrosas.

Podemos ponernos en contacto con nuestra respiración con una forma simple pero efectiva de respiración profunda llamada respiración intencional. A diferencia de otras técnicas de respiración, el énfasis aquí es permitir el flujo natural de la respiración. Antes de comenzar, hay un par de cosas importantes que recordar:

Primero, esta es una práctica. Puede que al principio te sientas extrañ@, incómod@ o creas que es difícil. Eso es lo que suele pasar al intentar algo que nunca antes has intentado 😉 Sé amable contigo mism@ y prueba esta experiencia como un juego en lugar de ser algo que debe ser dominado inmediatamente.

En segundo lugar, si por alguna razón te sientes realmente incómod@, está bien que te tomes un descanso o incluso interrumpas el ejercicio y vuelvas a intentarlo en otro momento.

Cómo practicar la respiración intencional:

1) Siéntate cómodamente y observa tu respiración natural. Busca una posición cómoda, sentad@ en una silla o tumbad@ boca arriba. Comienza a observar tu respiración tal como es. Observa dónde fluye la respiración: pecho superior, parte inferior del vientre, frente, espalda o costados. Mientras lo haces, trata de evitar hacer un juicio sobre cómo estás respirando o crear una historia. Como si fueras un científico que observa cuidadosamente su experimento, nota si puedes examinar todos los detalles de tu respiración de uno en uno y tomar notas mentales sobre ellos. Observa cómo estás respirando. Tal como es tu respiración ahora. Es posible que hayas notado que el acto de observar su respiración reduce la velocidad de su respiración.

2) Pon tus manos sobre tu pecho y tu vientre. Coloca tu mano derecha en tu esternón en el centro de tu pecho. Sitúa tu mano izquierda de manera que tu pulgar quede por debajo de tu ombligo. Continúa respirando normalmente. Fíjate si estás respirando más en la mano derecha o en la mano izquierda. Observa si puedes resistir la tentación de cambiar la respiración. Respira tan normalmente como puedas y nota la sensación de cómo es estar en tu cuerpo, respirando normalmente. ¿Cómo se siente? ¿Qué notaste? Continúa por al menos 10 respiraciones. Seguiremos con más prácticas de respiración intencionada en las meditaciones guiadas del primer viernes de cada mes, pero estas nociones, fáciles de hacer por tu cuenta son una buena guía para empezar.

Otra alternativa para transformar tu rabia, es reemplazar tu reacción de enojo por otra cosa. Quizás chillar y tener ganas de pegar puede ser tu primera reacción natural, pero si luego de sentir este impulso, te inclinas por cultivar la paciencia, tendrás mucha más salud a largo plazo. Me encanta la definición de Jon Kabat-Zinn sobre la paciencia. Él dice que es una forma de sabiduría -¡sin duda!- que demuestra que comprendemos y aceptamos el hecho de que, a veces, las cosas se tiene que desplegar cuando les toca.

La paciencia puede ser una cualidad especialmente útil para invocarla cuando nuestra mente está agitada y puede ayudarnos a aceptar desde el vacío que nos provoca la incertidumbre hasta nuestras tormentas de disgustos cotidianos. Tener paciencia consiste en estar abierto a cada momento, aceptándolo en su plenitud y sabiendo que las cosas se descubren en el momento que les toca.

Espero que encuentres momentos para vivir atent@ esta semana.

 

¿Qué lugar ocupa el sexo en tu vida?

Un mudo hiper-sexual que no está contento.

Vivimos en una sociedad muy hipócrita. Estamos invadidos de mensajes hiper-sexuales por todos lados. En una revista vi una publicidad gráfica de una pareja a punto de tener sexo en el suelo para anunciar una marca de parquet. ¡¿Qué tiene que ver el parquet del suelo con el sexo?! Pero si pones sexo en tu anuncio, venderás!  Cualquier canción que ponemos en YouTube viene acompañada videos con chicas en micro-shorts que bailan con aire sexual (cuidado, sexual y no sensual) explícito y primeros planos de pechos, caderas y culos.

Pero algo pasa, porque el sexo que estamos viviendo no nos gusta.

Hay un gap, una brecha entre la manera en la sexualidad que estamos viviendo y la manera en la que creemos que debería ser. Más de la mitad de las personas no está contenta con su vida sexual y las consultas de los sexólogos están cada vez más llenas.

Por eso hoy me apetece escribir sobre la sexualidad consciente: vivida desde la atención plena.

¿Quien te enseñó sobre sexo?

Siempre hago esta pregunta en mi consulta. Y me cuesta tener una respuesta clara y ordenada. A veces vamos conociendo de otras mujeres la experiencia de la primera regla, o un chico le cuenta a su amigo los pasos que tiene que seguir para tener sexo con una chica. La mayoría de los hombres aprende mucho (y mal) de sexo desde la versión sesgada, genital y parcial que les da el porno. La mayoría de las chicas no conocemos en profundidad nuestros genitales porque están escondidos.
Pero lo peor de todo es que pensamos que aprendemos de sexo cuando vamos recabando información sobre la práctica de la penetración, cuando el sexo no es sólo eso. Venimos aprendiendo sobre sexo desde que tenemos uso de razón y escuchamos cómo nuestros padres se refieren a nuestros genitales si somos un niño o una niña. Aprendemos de sexo por la manera en que nos cambian los pañales. Cuando un/a niño/a de tres años se toca los genitales sus padres le dicen “no te toques allí” o “allí tienes unas sensaciones raras y diferentes, puedes tocarte para conocerlas, pero como es algo íntimo, es mejor que lo hagas cuando estés sólo y no adelante de otras personas”. Aprendemos de sexo por el tipo de zapatos y escote que usa nuestra madre, que da permiso para algunas cosas y se reserva otras. Lo que hayas aprendido sobre sexualidad determinará tu manera de vivirla.

¿Qué piensas que es el sexo?

La reproducción asexual fue un buen comienzo hace millones y millones de años, pero hace falta el deseo de unirnos, parearnos y mezclar nuestros genes para colaborar con la inimaginable biodiversidad de este mundo. El sexo está relacionado con este impulso básico para fusionarse y gracias a esta fuerza estamos vivos en este mundo.

El sexo es más que nuestros deseos individuales, nuestras experiencias eróticas y nuestro comportamiento sexual.

Nuestra sexualidad es también la expresión profunda de nuestro poder creativo. Es una fuerza profunda y muy potente que nos lleva a juntarnos y unirnos. Es una de las fuerzas más poderosas del mundo. Tiene que estar o nosotros mismo no existiríamos gloriosamente vivos entre toda la complejidad de este mundo.

Sexualidad consciente

El sexo como fuerza de unión

Nuestra sexualidad individual is sólo una pequeña parte de ese poder primario y poderoso: de esa fuerza vital, pulsante, de la vida.

Nuestra sexualidad nos conecta, es parte, viene de, esa fuerza cósmica: son una misma cosa, sólo que a micro y macro nivel.

Cómo nos relacionamos con ese poder inmenso tiene un impacto enorme en nuestras vidas. Podemos reprimir nuestra sexualidad. Podemos minimizar la importancia de nuestra sexualidad y hacerla banal, o podemos tomar otra vía completamente distinta y cultivarla y celebrarla. La elección de cómo afrontarla es de cada uno de nosotros. Podemos aprender a abrir conscientemente la puerta de nuestra fuerza de vida sexual y estar más cerca de nuestro potencial sexual y personal.

Si el sexo fuera una meramente un comportamiento natural de encastrar la ficha A con la ficha B, todos seríamos buenos practicándolo. Pero el sexo no es así. No es sólo la parte de la exitación y orgasmo. No es lo genital. Nuestra sexualidad nos conecta justo con el centro, el corazón de quienes somos. De quien soy de verdad, profundamente, sin miedos y sin juicios. Todas nuestras relaciones, no solo las relaciones activamente sexuales, crecen de esta raíz que determina todo. Y cuando digo “todas nuestras relaciones” me refiero a eso, absolutamente a todas, incluyendo la conección más significativa que vamos a llegar a tener jamás (si estás pensando en una pareja, o en una madre, ya te digo que NO). La relación más significativa que vamos a tener en toda nuestra vida es CON NOSOTROS.

Por eso te invito a que vuelvas a pensarte la pregunta, ahora con atención plena ¿Qué lugar quieres que ocupe la sexualidad en tu vida? ¿Qué vas a hacer para cultivar una sexualidad y conexión significativa?

Gracias por leerme 😉

 

PLANEA LA VIDA QUE QUIERES

Diseña el 2019 que quieres vivir.

El mes de diciembre siempre nos remonta mentalmente al fin de un ciclo. Es el momento de hacer un balance y ver qué ha pasado. Pero también es una oportunidad para planear la vida que quieres, empezando por planear tu próximo año.

Estamos siempre corriendo entre actividades que se solapan, resolviendo lo urgente como bomberos que apagan incendios. En este taller te propongo todo lo contrario. Que PLANEES la vida que quieres vivir. Que construyas un 2019 para sentirte de la manera en la que te quieres sentir. Sólo desde la consciencia de lo que buscas podrás cultivar y traer a tu vida lo que deseas vivir.

En este taller de todo el día quiero proponerte un espacio donde pensar qué experiencias quieres vivir en el año que va a comenzar.

Programa:

  • Como trazar objetivos. Objetivos a corto, medio y largo plazo
  • Diferencia entre fines y medios
  • La rueda de la vida
  • Vivir con coherencia
  • Alinearme a mis valores
  • Principales hábitos de la gente eficiente
  • Cultivo de la felicidad
  • Crear un lugar de paz interior

 

Próxima fecha: Jueves 6 de diciembre de 2018. De 10h a 19h. Pausa para comida de 14 a 15h.

Precio: 100 euros. Si se apuntan dos personas juntas 80 cada una 😉

Centre Emai. Via Augusta Nº 48, 4ta planta.

Indispensable reservar plaza:

aspysalud.barcelona@aspysalud.com  Tel: 932 157 323

+info: Tienes que preparar y traer material personal para los ejercicios.

Al inscribirte recibirás más detalles.

 

 

SEXUALIDAD CONSCIENTE: La sexualidad vivida a través del Mindfulness

En este curso de Sexualidad Consciente  se tratan los numerosos aspectos que forman parte de la sexualidad, pero que suelen quedar relegados a un segundo plano en la sexualidad no consciente: la comunicación, la conexión verdadera y significativa, el mostrarnos vulnerables, la expresión de emociones, el dejarnos ir, la complementariedad yin-yan, etc.

En este curso aprenderás a:

  1. Desligar la sexualidad del rendimiento (cantidad de orgasmos, número de encuentros sexuales, minutos que duramos, etc.)
  1. Re-pensar la sexualidad, recordando que es mucho más que penetración.
  1. Aprenderás una conexión con tu partenaire mucho más auténtica, sensual y amorosa.

Dinámica:

El taller es teórico-práctico. A nivel teórico se explican las bases del mindfulness, cómo aplicarlo a la sexualidad y los beneficios que se obtienen de esto, así como también el porqué la sexualidad puede constituir una práctica trascendente.

En cuanto a las prácticas se centran en dar una base del mindfulness así como en experimentar la atención plena aplicada a varias actividades que sin ser sexuales tienen que ver con los cinco sentidos, con la sensualidad y lo sutil.

 Contenido del curso:

Ejercicios de respiración.
Ejercicios para reforzar nuestra conexión con nuestro cuerpo, auto-consciencia.

Ejercicios de respiración para retrasar o acelerar el orgasmo.

Para influir en la excitación de tu pareja (sexual).

Despertar la sensualidad sutil.

Crear un espacio para que surja el deseo, alimentarlo y hacerlo crecer. Disfrutar del tiempo y respetar el tiempo del otro.

Recordar  y reforzar las actitudes y emociones que nos acercan a nuestra pareja.

 

Fecha y hora: Sábado 24 de junio: de 10 a 14h y de 15 a 19h.

Lugar: Centre Emai-Aspy Salud. Via Augusta 48.