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¿Te ha ocurrido que te sientes extenuada por querer hacerlo todo y querer tener buenos resultados? Si te sientes identificada con el síndrome de la superwoman, seguir leyendo te puede ayudar a comprenderte y conseguir 5 herramientas muy concretas.

Si hablamos de auto-exigencia entendemos que somos nosotros/as mismos/as quienes nos estamos imponiendo determinadas acciones, conductas o restricciones. Es de mí hacia mí. Esto ya lo hemos comentado muchas veces, y lo reiteramos una vez más: nosotros podemos ser nuestro peor tirano y solemos tener el más duro de los críticos internos. 

¿Entonces cómo sé si soy muy autoexigente? Pues es bastante fácil. Las personas autoexigentes pretenden llegar siempre al máximo resultado en muy distintas áreas sin importar las condiciones o circunstancias, sin tener en cuenta sus propios límites, sus deseos o sus recursos. Se trata de conseguirlo siempre, dejarlo muy bien hecho y abarcar mucho, más de lo que realmente pueden ¿Te suena? A menudo les cuesta delegar (porque creen que ellas hacen muy bien todo y nadie lo va a hacer tan a consciencia), por lo tanto tienen una fuerte necesidad de control. Tienen a asumir la responsabilidad de las tareas y suelen cargarse con muchas cosas para hacer. Una persona auto-exigente ha sido una buena estudiante, obviamente, pero además, es muy buena amiga, bondadosa en su pareja, está siempre disponible para su familia, es servicial, una ciudadana responsable, cuida su cuerpo, intentará comer sano, cocinar bien, comprar local o bio, es excelente trabajadora y más, todo esto sin tener en cuenta sus tiempos de descanso, sus límites y lo que le apetece de verdad.  

El síndrome de la superwoman:

No aparece en ningún manual de psiquiatría ni hay consenso en la comunidad científica en llamarlo de esta forma, pero hay muchísima incidencia en la clínica de mujeres con un perfil de personalidad que se exige sobremanera a sí misma, tienen una auto-exigencia desmedida y un perfeccionismo que conduce a un elevado estrés, enfermedades y un estado de ánimo difícil de sobrellevar.

 Aspectos positivos y negativos de la autoexigencia y perfeccionismo: 

Como aspectos positivos podemos decir que una auto-exigencia en su justa medida, nos da la energía para avanzar y crecer en nuestras metas y objetivos vitales. Nos permite ser detallistas, organizados y alcanzar nuestros logros. En un grado adecuado, nos hace personas perseverantes, que se esmeran en hacer un buen trabajo para tener buenos resultados.

Como aspectos negativos, cuando la exigencia está desmesurada, nos lleva a esforzarnos en forma desmedida pudiendo dañar nuestra salud y nuestras relaciones. Demasiado perfeccionismo puede hacer que procrastinemos por el miedo que nos da hacer muy bien la tarea. Podemos tender a alargar innecesariamente nuestras actividades (buscando exageradamente el mejor resultado), generando complicaciones que impiden acabar la tarea.

¿Cuáles son las emociones y sensaciones que pueden acompañar a una persona auto-exigente?

  • Frustración
  • Rabia (a veces muy contenida, ya que todo tiene la apariencia de muy perfecto)
  • Miedo a no dar la talla, miedo a no estar a la altura, a no encajar, a no gustar con su consecuente preocupación constante.
  • Pueden ser muy complacientes (con la jefa tirana desmedida, con la amiga que necesita algo) siempre dispuesta y luego, cuando se necesita y los otros no están en igual medida puede haber una desilusión muy grande, tristeza y resentimiento.
  • Agobio por estar procrastinando. Agobio por tener demasiadas tareas que abordar.
  • Podemos sentirnos irascibles debido a la gran presión que soportamos al estar sobrepasada en distintos frentes.
  • Cansancio y falta de energía por estar sobrepasado/a de cosas para hacer mientras que no hay tiempo para el disfrute personal ni el descanso.

¿Cuáles son los síntomas, trastornos o enfermedades acompañan a una gran auto-exigencia?

  • Ansiedad
  • Comer de manera disfuncional, refugiarse en la comida, comida por atracón, con muchas restricciones y otros trastornos de la conducta alimentaria.
  • Alto nivel de estrés
  • Problemas del sueño
  • Cansancio permanente (se sobrecargan de actividades)
  • Enfermedades autoinmunes
  • Problemas del corazón
  • Problemas en la piel: hongos, psoriasis
  • Adicción al trabajo
  • Fibromialgia y dolor crónico
  • Depresión

Estilo cognitivo

Siempre encontramos un pensamiento dicotómico de blanco o negro, dos polos opuestos muy marcados. Hay una especie de división en dos partes antagónicas y se desconoce toda la posible escala de grises que hay en el medio. De esta forma una tarea bien hecha es cuando hay un 10. Cualquier otra cifra de rendimiento que no llegue a ese nivel no está bien: 7, 8 o 9…no serían un buen resultado. El resultado es o perfecto o inútil. 

Y ahora sí, llegó el momento de pasar a la parte de las herramientas concretas.

5 herramientas para rebajar nuestra auto-exigencia.

  1. Trabaja tu autoestima a través de la escritura libre. Trabajar nuestra autoestima es una tarea duradera y que implicará un gran compromiso de tu parte. Son palabras mayores. En oposición, una forma sencilla y práctica de empezar es escribir las páginas matutinas: en este ejercicio se trata de escribir a diario tres páginas tamaño A5 (la mitad de un folio A4) al día de lo primero que te venga a la mente ni bien te levantas y antes de comenzar el día. Julia Cameron es la creadora de este ejercicio y lo encuentras en su hermoso libro El camino del artista. Te lo recomiendo.
  2. Cultivar tu auto-compasión. Te ayudará a perdonarte todas las veces que no lo haces perfecto. Aunque la palabra compasión a muchas personas aún no les suena bien, podríamos entenderla como tratarse a uno/a mismo/a con amabilidad. El crítico interno que oímos en nuestro diálogo interior puede ser despiadado. Nunca hablaríamos así a una amiga. Una forma fácil de acercarnos lentamente a la auto-compasión es preguntarnos “¿Qué me diría mi mejor amiga para esta situación?”
  3.  Hacer meditaciones guiadas sobre compasión. En la web de Gonzalo Brito www.cultivarlamente.com puedes encontrar meditaciones guiadas de 9 a 34 minutos. Creo que son una inversión en ti que te dará excelentes resultados.
  4. Recuerda que Mejor hecho que perfecto. En inglés lo dicen mucho better done than perfect. Aplícate esta frase.
  5. Conecta con la gratitud. Cuando nos pedimos demasiado a nosotros/as mismos/as estamos en la creencia del “no soy suficiente” y en el pensamiento de escases. Poder agradecer todo lo que ya tenemos nos conecta con la abundancia, con la bondad, con la tranquilidad y con la aceptación. Puedes escribir un diario de agradecimiento donde al final del día anotes todo aquello por lo que estás agradecido. Es un ejercicio muy poderoso, seguro que el resultado te sorprende!